Julio con sudadera

Llevo ya dos semanas y media desde que invadí a mi prima y su marido. A unos 57,9 grados Norte de latitud, es muy probable que ésta sea la localidad más septentrional en la que habré residido en mi vida. Aberdeen, o mejor dicho A******n  en dialecto irreconocible escocés, es también oficialmente la ciudad más gris de la tierra. Absolutamente todos los edificios son de granito parco y gris. El cielo también. Por las noches, si las nubes lo permiten, fosforece un la luz tenue y distante detrás del horizonte, recordando que el círculo polar ártico está a menos de 10 grados de distancia.

El cielo se ve como así

Se supone que desde mi llegada los días soleados se acumulan en el calendario. Cuando esos espejismos de verano ocurren, los aproximadamente doscientos mil habitantes de esta ciudad petrolera se abalanzan a las calles y a esa playa en donde tan sólo algunos niños tontos de esos que no saben que el agua helada no es divertida se aventuran a penetrarla. Fue en mi segundo día de estadía cuando ocurrió uno de estos acontecimientos. Ese sábado fue más un deja vú infernal que un espejismo para mí. Nadie me advirtió de que los estereotipos sobre los escoceses que la televisión ha cincelado poco a poco en mi mente eran completamente falsos. Me encontraba yo en Union Street presenciando el mayor desfile de White Trash que he visto en mi vida. Jesucristo, las mujeres son horribles. Además, no tengo problema con la obesidad, ¡pero es epidémica! Se dice que es uno de los países más obesos del “mundo desarrollado”. Aunque no los culpo, el supermercado está lleno de tentaciones en forma de mantequilla, pan, carnes, frituras y todo mezclado una y otra vez.

Las calles y aceras, de textura áspera, están llenas de grietas y descuidos. Las fachadas también. Aunque los interiores proyectan esa calidez intencionada, afuera parece que a la gente no le importa. Pero soy injusto, no es un lugar tan desagradable. Competir con una imagen fresca de la Salamanca turística y soleada donde se abusa de la luz artificial y la limpieza es difícil. También lo es comparar el dorado arenoso con la plata opaca. Ese abandono volvió a cobrar sentido cuando volvieron las lluvias y el horizonte gris. Todo estaba ya en contexto. Después llegó las segunda tanda de días soleados y lo dantesco no volvió a asomarse.

Union Street

Ahora a centrarse en lo positivo. Además del granito, abunda la vegetación. Donde no impera el gris florece un verde espectacular. Si bien la ciudad es incolora, no se puede negar la belleza natural del país y sus paisajes. Es la recompensa de la lluvia. El salón principal de la facultad de Ricardo es impresionante, más propio de un sitio de conferencias de lujo que de una institución académica. La semejanza a los Estados Unidos también tiene su  lado agradable. Me trae tantos recuerdos de cuando estuve ahí. No lo sé, son los olores, la disposición, el aspecto entrañable del consumismo (si es que lo tiene). Tengo habitación propia y el sofa cama podría ser peor. Muchas veces no me dejan ni pagar por los gastos del día a día. No cocino ni hago absolutamente nada. Aunque eso bien podría ser un problema.

Desde que llegué, con excepción de un par de días en que esparcí currículos por aquí y por allá o en que hemos viajado, mi principal actividad ha sido hacer tonterías en el ordenador. Es más, ni siquiera esto me había dignado a escribir. Como siempre, termino usando el blog como canal regular para dirigir quejas formales a mí mismo sobre mi procrastinación crónica. Ni he estudiado alemán como pensaba, ni inglés, ni ejercicio, ni trabajo ni na’. ¿We never change, do we? Puede que el jueves empiece a trabajar en Starbucks, lo cual sería fantástico a no ser por que me asfixia la culpa del engaño.

En otro momento escribiré sobre lo que he visitado y si me animo, un poco más sobre mi año en Salamanca.

Advertisement

Una respuesta para “Julio con sudadera”

  1. Òscar Dice:

    Me ha encantado tu resumen de los días. Anímate, estás conociendo un país nuevo, disfruta de las pequeñas diferencias. No sabía lo de Starbucks.
    Espero con ansias un texto tan interesante sobre Salamanca.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.